Cuando una persona sufre una lesión, toda la atención suele centrarse en el diagnóstico médico, el tratamiento y la rehabilitación. Sin embargo, existe un factor que a menudo pasa desapercibido y que puede influir de forma significativa en el proceso de recuperación: la alimentación.
Desde ASNADI queremos poner en valor el papel que desempeña el Técnico Superior en Dietética (TSD) dentro del abordaje multidisciplinar de las lesiones, colaborando con médicos, fisioterapeutas y otros profesionales sanitarios para favorecer las mejores condiciones posibles de recuperación.
Una lesión también es un reto nutricional
Aunque a menudo asociamos las lesiones al ámbito deportivo, cualquier persona puede sufrir una lesión en su día a día como consecuencia de una caída, una torcedura, un accidente o una intervención quirúrgica. En todos estos casos, el organismo pone en marcha una compleja respuesta biológica destinada a reparar los tejidos dañados.
Durante este proceso se producen numerosos cambios fisiológicos: aumenta la demanda de recursos para la reparación tisular, puede aparecer pérdida acelerada de masa muscular, se altera el metabolismo proteico y se modifican las necesidades energéticas de la persona.
Por este motivo, la recuperación no depende únicamente del reposo o de la rehabilitación. El organismo necesita disponer de energía y nutrientes suficientes para afrontar este proceso de forma eficiente.
¿Cuál es el papel del Técnico Superior en Dietética?
El trabajo del TSD no consiste simplemente en entregar una pauta alimentaria general. Su intervención comienza con una valoración individualizada que tiene en cuenta factores como:
- El tipo de lesión.
- El tiempo previsto de recuperación.
- El grado de inmovilización.
- Los cambios en la actividad física.
- Los hábitos alimentarios previos.
- Los posibles déficits nutricionales o factores de riesgo.
A partir de esta evaluación, el Técnico Superior en Dietética diseña una estrategia nutricional adaptada a las necesidades específicas de cada persona y realiza un seguimiento para ajustar las recomendaciones según evoluciona la recuperación.
Evitar errores frecuentes durante una lesión
Uno de los errores más habituales es pensar que, al realizar menos actividad física, es necesario reducir drásticamente la ingesta de alimentos.
Sin embargo, aunque el gasto derivado del ejercicio disminuya, el organismo sigue necesitando energía para reparar tejidos, sintetizar proteínas, mantener la función inmunitaria y favorecer la cicatrización.
Una restricción excesiva de energía puede retrasar la recuperación y aumentar el riesgo de pérdida de masa muscular.
Otro aspecto clave es garantizar una ingesta adecuada de proteínas de calidad, distribuidas correctamente a lo largo del día, para ayudar a preservar la masa muscular durante los periodos de inmovilización o reducción de actividad.
La nutrición acompaña cada fase de la recuperación
La alimentación desempeña funciones diferentes según el momento en que se encuentre la lesión.
Durante la fase inflamatoria inicial es importante recordar que la inflamación aguda constituye una respuesta fisiológica necesaria para iniciar los procesos de reparación tisular. Por ello, el objetivo de la intervención nutricional no es eliminar la inflamación, sino favorecer que esta respuesta se produzca de forma adecuada y evolucione correctamente hacia las fases posteriores de reparación y remodelación. En este contexto, resulta fundamental aportar los nutrientes necesarios para que el organismo active los mecanismos implicados en la recuperación.
Posteriormente, en las fases de proliferación y remodelación, cobran especial relevancia nutrientes implicados en la síntesis de nuevos tejidos y en la recuperación funcional, como las proteínas, determinadas vitaminas y minerales, así como una adecuada disponibilidad energética.
Además, factores como el descanso, la hidratación, la calidad global de la alimentación y la evitación del alcohol y el tabaco forman parte del proceso de recuperación.
La suplementación: individualizar antes de recomendar
En determinados casos puede valorarse el uso de suplementos nutricionales cuando exista una necesidad concreta o una indicación justificada, siempre dentro de una estrategia nutricional individualizada.
No obstante, desde ASNADI recordamos que ningún suplemento sustituye una alimentación adecuada. La suplementación debe ser individualizada y estar basada en una valoración profesional.
Reivindicar una figura del área sanitaria necesaria
La recuperación de una lesión es un proceso complejo que requiere la participación coordinada de diferentes profesionales del área sanitaria.
Los fisioterapeutas desempeñan un papel fundamental en la recuperación funcional y en la readaptación al movimiento. Del mismo modo, el Técnico Superior en Dietética aporta conocimientos específicos sobre alimentación, necesidades nutricionales y estrategias dietéticas que pueden contribuir a crear un entorno fisiológico más favorable para una adecuada respuesta inflamatoria, la reparación tisular y la recuperación funcional.
Lejos de competir entre profesiones, la atención al paciente mejora cuando cada profesional aporta sus competencias específicas dentro de un trabajo conjunto y coordinado.
Por ello, desde ASNADI seguimos defendiendo el reconocimiento y la integración del Técnico Superior en Dietética en aquellos ámbitos donde la alimentación forma parte del proceso asistencial, incluida la recuperación de lesiones.
Porque recuperarse no depende únicamente de sanar un tejido. También depende de proporcionar al organismo los recursos necesarios para hacerlo.
¿Quieres saber más?
La recuperación de una lesión es un proceso complejo en el que la alimentación puede desempeñar un papel relevante.
En esta Mesa Redonda de ASNADI profundizamos en los mecanismos fisiológicos implicados, las estrategias nutricionales con mayor respaldo científico y su aplicación práctica en distintos contextos.
Te invitamos a ver la grabación completa aquí:
https://www.instagram.com/reel/DbL0hV6CFGL
Este artículo está basado en los contenidos desarrollados para la Mesa Redonda ASNADI «Nutrir la lesión: el papel de la alimentación en la recuperación», coordinada por María Cendón (@nemesiscuerpoymente) y en la que participaron Gloria Fernández (@tu_sendanutritiva), Dori Remiseiro (@clinicafigursan) y Oliver Rey (@nutriciondelargadistancia).
Desde ASNADI agradecemos la labor de todas las personas implicadas en la preparación de esta actividad divulgativa y en la elaboración de los contenidos que han servido de base para este artículo.










